COMPETENCIA PARA CONOCER DEL JUICIO DE AMPARO

PROMOVIDO CONTRA EL DESECHAMIENTO DE LA DEMANDA PRESENTADA ANTE UN TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO. CORRESPONDE A UN JUZGADO DE DISTRITO Y NO AL TRIBUNAL COLEGIADO

 

Instancia: Tribunal Colegiado de Circuito
Fuente : Semanario Judicial de la Federación
Época : 9A
Tomo: V – FEBRERO 1997
Página: 714

COMPETENCIA PARA CONOCER DEL JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO CONTRA EL DESECHAMIENTO DE LA DEMANDA PRESENTADA ANTE UN TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO. CORRESPONDE A UN JUZGADO DE DISTRITO Y NO AL TRIBUNAL COLEGIADO.- No puede considerarse que el acto reclamado consistente en el acuerdo que desechó una demanda agraria dé competencia a un órgano colegiado para conocer del asunto en amparo directo, dado que el auto mediante el cual se toma esa determinación no se pronuncia propiamente en un juicio, ya que éste se inicia con el proveído que admite la demanda, debiendo decirse, por lo tanto, que no se está en el caso de la primera hipótesis de sentencia definitiva”, obviamente dictada en un juicio, a que se refiere el artículo 200 de la Ley Agraria, sino en el diverso que contempla la segunda hipótesis de dicho precepto que establece que:”…En tratándose de otros actos de los Tribunales Unitarios en que por su naturaleza proceda el amparo, conocerá el Juez de Distrito que corresponda.”, por lo que resulta evidente que u n Tribunal Colegiado carece de competencia legal para conocer del asunto en la vía uniinstancial que de acuerdo con lo que dispone la fracción III del diverso 114 de la Ley de Amparo, su conocimiento corresponde en la biinstancial a un Juez de Distrito No obsta a esta conclusión la tesis sustentada por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito número Y. 3o. A- 527 A y rubro: “COMPETENCIA PARA CONOCER DEL JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO CONTRA EL DESECHAMIENTO DE LA DEMANDA PRESENTADA ANTE UN TRIBUNAL UNITARIO AGRARIO, CORRESPONDE SU CONOCIMIENTO A UN TRIBUNAL COLEGIADO Y NO AL JUEZ DE DISTRITO”, publicada en las páginas de la doscientos ochenta y nueve a la doscientos noventa y uno del Tomo XIII, Octava Época, del Semanario Judicial de la Federación, editado en el mes de febrero de mil novecientos noventa y cuatro, que dice: “La competencia de este Tribunal Colegiado para conocer en única instancia del presente juicio de amparo, está determinada por la circunstancia de que el act o reclamado se hizo consistir en la resolución dictada por el Tribunal Unitario Agrario del Octavo Distrito en el Distrito Federal, en la cual se desechó la demanda presentada por la quejosa, resolución que dadas sus características debe entenderse comprendida para efectos del amparo dentro de aquellas que ponen fin al juicio sin decidirlo en lo principal, según expresión empleada por el legislador en los artículos 44 y 46 de la ley de la materia. En efecto el criterio anterior ha sido sostenido por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación , al resolver la contradicción de tesis número 10/89, entre las sustentadas por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito y Segundo, Cuarto y Sexto Tribunales Colegiados en Materia Administrativa del mismo Circuito, en sesión del dieciocho de febrero de mil novecientos noventa y uno, formulándose la tesis de jurisprudencia 5/91, aprobada en sesión del once de octubre del mismo año y que se encuentra visible en la pági na veintisiete, de la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación número cuarenta y siete, correspondiente a noviembre de mil novecientos noventa y uno, cuyo rubro es: `DEMANDA FISCAL, DESECHAMIENTO DE LA. EL AMPARO DIRECTO PROCEDE CONTRA LA RESOLUCIÓN QUE LO CONFIRMA’. Dicho criterio es aplicable por analogía al presente caso, atendiendo al contenido del artículo 158, primer párrafo, de la Ley de Amparo, porque si bien en la especie no se trata de una resolución al recurso de reclamación que confirmó el desechamiento de la demanda, sí se trata de una resolución que desechó la demanda, poniendo fin al juicio promovido por la quejosa, contra la cual no procede recurso ordinario alguno por el cual pueda ser modificada o revocada, por lo que se trata de una resolución definitiva que pone fin al juicio, y por ende, es impugnable a través del juicio de amparo directo. No es obstáculo para aplicar por analogía el criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación antes referido, el hecho de que en la contr adicción de tesis resuelta, la sentencia impugnada haya sido emitida por una Sala del Tribunal Fiscal de la Federación, esto es, un Tribunal Colegiado, y en el presente caso la resolución combatida fue dictada por un Tribunal Unitario, es decir, un Tribunal Unitario Agrario en el Distrito Federal, toda vez que el artículo 158 de la Ley de la materia establece que procede el amparo directo, entre otros casos, contra resoluciones que pongan fin al juicio dictadas por tribunales administrativos, sin hacer una distinción entre que dichos tribunales sean unitarios o colegiados en cuanto a su constitución. Por ello, si los Tribunales Agrarios son órganos federales dotados de plena jurisdicción y autonomía para dictar sus fallos correspondiéndoles la administración de justicia agraria en todo el territorio nacional, según el artículo 1o. de la Ley Orgánica de los Tribunales Agrarios, y si dichos Tribunales Agrarios se componen de un Tribunal Superior Agrario (órgano colegiado) y de los Tribunales Unitarios Agra rios, los cuales estarán a cargo de un Magistrado numerario (órgano unitario), es dable concluir que la autoridad responsable, Tribunal Unitario Agrario del Octavo Distrito en el Distrito Federal , es un tribunal administrativo que ha emitido una resolución que puso fin al juicio promovido por la hoy quejosa ante él, correspondiendo a este Tribunal Colegiado el conocimiento del juicio de amparo promovido contra dicha resolución. No es óbice a la consideración anterior el hecho de que el artículo 200, último párrafo, de la Ley Agraria establezca al respecto lo siguiente: Artículo 200.- … Contra las sentencias definitivas de los Tribunales Unitarios o del Tribunal Superior Agrario sólo procederá el juicio de amparo ante el Tribunal Colegiado de Circuito correspondiente. En tratándose de otros actos de los Tribunales Unitarios en que por su naturaleza proceda el amparo, conocerá el Juez de Distrito que corresponda. `Toda vez que, sobre la competencia de este Tribunal Colegiado para conocer del presen te juicio de amparo, existe disposición expresa en el artículo 107, fracción V, inciso b), de la Constitución Federal, norma fundamental cuya exacta observancia es obligatoria para este órgano colegiado, a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las leyes ordinarias, de conformidad con el artículo 133 de nuestra Carta Magna.” en virtud de que este órgano jurisdiccional no comparte dicho criterio porque en el caso particular el acuerdo combatido que desechó una demanda agraria no se pronunció, como ya se dijo, en un juicio, el cual en la hipótesis más general implica necesariamente que cuando menos se haya admitido la propia demanda, y en otras hipótesis más específicas, que existe emplazamiento o que se conteste aquélla, esto es, la existencia de un procedimiento contencioso, que no se da en la especie, y dado que el invocado artículo 200 de la Ley Agraria en forma expresa y determinante, en lo que interesa, señala, como ya se apuntó, que “tratándose de otros actos” distintos a la sen tencia definitiva conocerá el Juez de Distrito, que es la situación que se produjo en el caso; en atención a ello, si propiamente no hay juicio, ni tampoco sentencia definitiva, no puede decirse que tenga aplicación la tesis acabada de transcribir del referido Tribunal Colegiado y, por la misma razón, menos puede sostenerse que la competencia para conocer de ese asunto encuentre apoyo en lo dispuesto por los numerales 107, fracción V, inciso b), constitucional, 44, 46 y 158 de la Ley de Amparo, en cuanto aluden a la hipótesis de que tratándose de “sentencias definitivas o resoluciones que ponen fin al juicio” en la materia administrativa, el amparo se promoverá ante el Tribunal Colegiado que corresponda, a lo que se agrega que resultan inaplicables las normas de cuándo se inicia el juicio de amparo y el fiscal,, pues las mismas son desde luego distintas a las que rigen el del agrario. TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS ADMINISTRATIVAS Y DE TRABAJO DEL SÉPTIMO CIRCUITO. VII.A.T.12 A Amparo directo 410/96.- Guadalupe Cruz Manjarrez de Ruiz.- 4 de diciembre de 1996.- Unanimidad de votos.- Ponente: Eliel E. Fitta García.- Secretario Antonio Zúñiga Luna. Nota: Sobre el tema contenido en esta tesis existe denuncia de contradicción de tesis número 6/97, pendiente de resolver en la Segunda Sala.